domingo, 19 de octubre de 2008

Mírame y no me toques...



No me toques,
mírame y no me toques.
Atraviésame con la mirada
sin tocarme.
Mira en mi interior,
siente el calor,
escucha los murmullos de mi alma,
no hace falta tocarme.
Porque si me tocas,
Ay! Si me tocas,
ya nada podrá salvarte.

2 comentarios:

Carlos Becerra dijo...

ACACIA...

No se si a ti te habrá pasado alguna vez que alguien te mirara y sintieras que su mirar te penetraba, hay seres que tienen una visión muy fuerte, yo no creo en cosas raras, pero me ha ocurrido con varias personas que cuando estaba con ellas y me observaban yo sentía mi intimidad violada, quizás son cosas mías, locuritas, pero te juro que me pasa.

En tu obra es indudable que adviertes a alguien...

Y creo yo, y con todo respeto, que la advertencia tiene doble sentido, realmente quieres que te toque para que luego te pertenezca al saberte tu cautivadora.

Te envío un cariño mi bella reina !!!

ACACIA dijo...

Carlos: ¡Muchas gracias!!!

Sí te creo que te pase porque a mí también me pasa.
También es posible lo del doble sentido...
Te mando un abrazote,

Acacia